Ganadora del concurso La fiesta de Orfeo. Concurso de relatos. ” Tejiendo el mundo”

Me acaban de comunicar que soy una de las ganadoras del concurso
literario de terror "Concurso, La fiesta de Orfeo. Niños asesinos. «
Tejiendo el mundo «"
Muchas gracias a todos los que me leisteis y votasteis, sois lo mejores¡¡¡¡
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Votación Pública… vota tu relato.

Todos pueden votar éste u otro relato de terror en la página del Blog de mi amigo Sinuhé… espero que paseis mucho miedo y elijais el mejor relato. El premio es un libro para los tres finalistas… Gracias de ante mano, pero sed sinceros y votad al mejor o… el que más os guste¡¡¡¡¡¡¡  El mio es el 17 La niebla y si no se os abre, probar con el internet explorer. Muchas gracias y un beso a tod@s

http://tejiendoelmundo.wordpress.com/2009/11/04/la-fiesta-de-orfeo-concurso-de-relatos/

La fiesta de Orfeo. Concurso de relatos. ” Tejiendo el mundo”…. La niebla…

Laura caminaba lentamente por las
solitarias calles de piedra y  adoquines
que lo volvía todo muerto a su vista… no entendía como había acabado allí, sola,
pero sabía que su marido la estaría buscando y que de todos, aquel lugar,
aquella calle, en aquel pueblo maldito, aquel, era sin duda el más inseguro…
allí la encontrarían…

Apenas unos días antes las cosas
eran tan distintas… Xavier, su marido, la había llevado allí para alejarla del
ensordecedor mundo que la rodeaba y que la enloquecía hasta haber tenido unos pensamientos
totalmente reprochables para una mujer embarazada. Sentía a su bebé en sus
entrañas y en momentos de sosegada clarividencia no entendía lo que la llevaba
a tener esos deseos irrefrenables de cortar sus muñecas, de acariciar su
marfilina piel con el acero quirúrgico de un escarpelo, tan afilado como las
mentiras que se cuentan para fingir que todo esta bien, que todo es correcto,
acariciar sus venas con un instrumento que a veces mata, pero que a veces
salva, uno como el que su marido utilizaba es sus operaciones a corazón
abierto, sintiéndolo latir entre sus manos…

Laura había soñado muchas veces
con aquella imagen, el brillo que corta, un destello tan afilado que solo
acariciando su piel deja una finísima línea roja y lo tiñe todo de sangre,
grita su cuerpo que aquello no esta bien y sin embargo su rostro sigue sereno,
Xavier maneja el escarpelo con cuidado y esmero, con una sonrisa ladeada que
tanto la exaspera, de cirujano experto y ella de tonta bella… pero lo mira y
siente sus manos en su cuerpo, removiéndola por dentro, y con un leve gesto
saca su corazón y ella ve como sostiene su palpitante corazón mientras ella
comienza a darse cuenta de que sin núcleo no puede vivir… y grita, y grita y se
despierta y Xavier la mira como si estuviera loca, y Laura lo mira como si aun
tuviera su corazón entre sus manos…

Pero la muerte dulce siempre la
anhelaba, siempre la buscaba y aunque ella se escondía tras el corazón de su
bebé, la llamada era cada vez mas clara y las marcas de sus muñecas le picaban…

Las cosas en la cabaña eran
lentas y lejanas y los gritos sonaban amortiguados, en la lejanía solo podía
distinguir un susurro que la nombraba… Un día, dando un paseo, llego al río el
agua tiznada de rojo y supo que se acabaron las palabras amortiguadas, su
marido era así, si del norte llegaban gritos y tormentos, allá iba, justo en
esa dirección. Xavier tan solo tardo unos segundos en agarrarla de la mano y
decidir ir al pueblo.

Era un sitio solitario y ruinoso,
casi fantasmagórico pero Xavier insistía, en que hacia apenas unos días, había
estado en ese mismo lugar, y que era un pueblo lleno de vida, de gente, de alegría,
de niños corriendo y gritando, de un mercado lleno de frutas de brillantes
colores y mujeres riendo con el rostro iluminado… y ahora todo era obscuridad y
silencios rotos, por pájaros negros, que sobrevolaban el pueblo. Laura se
acomodó en su chal de gruesa lana y acarició su prominente barriga, aun no
sabia que era y solo le quedaban 2 semanas para saber si seria Nadia o
Alejandro…Miraba todo tras su ventanilla bien cerrada y con el seguro puesto.
Miró a su marido y deseó no tener un héroe a su lado. Sin duda su experiencia
como militar le había conferido ese halo de heroicidad, que a ella simplemente
le parecía entupido, pero que, formaba parte de su personalidad que perdidamente
la enamoró.

Atravesaban lentamente el pueblo,
solo una calle principal y una decena de callejuelas estrechas y serpenteantes
también desérticas, constituían aquel lugar. Cada vez, Laura se encontraba mas
asustada y por eso dudó de lo que había visto, incluso al proferir un pequeño
gemido, dudó en repetírselo a su marido, pero éste insistió en que le contara
lo que había provocado su reacción…

-Una niña… he visto una niña en
mitad de la callejuela, con el vestido blanco manchado de sangre… se ha
desplomado…- dijo, pero su marido la miró y con semblante severo decidió creer
en su esposa, a pesar de su propia duda.

Xavier giró el coche, solo tuvo
que esquivar los que estaban aparcados y le dio más miedo pensar que la
ausencia de gente se debiera a algo que ocurrió de noche, por eso todo estaba
en su sitio. Los negocios bien cerrados, las farolas aun encendidas, y nada en
las calles, temía que los infiernos se habían desatado en el interior de esas
casas y quería mantener a Laura fuera de sus presagios. Cerca de la calle, donde
su mujer había visto a aquella misteriosa niña, vio una ventana y en ella, unas
cortinas blancas, traslucidas,  desgarradas
por tres sitios y con sangre… como quiera que fuese, ya estaba ahí, debía saber
que había pasado, pero en ese momento se odió a si mismo.¿ como podía ponerla
en peligro?… era tan frágil, pero eso la hacia aun mas bella para él, la hacia
amarla hasta limites insospechados y se preguntó por qué ese deseo por proteger
al más desvalido… tal vez era por el mismo motivo que sentía la necesidad de
curar…

Llegó a al callejuela, no quiso
meter el coche para no tener una salida difícil, abrió la ventana del techo del
todo terreno y miró desde lo alto… allí estaba, era una niña de unos 8 años,
con un vestido blanco con sangre en la falda y estaba desfallecida, casi muerta…
miró a su alrededor… nada. Debía salvarla.

-Cierra todas las puertas y ante
el mas mínimo indicio de que algo vaya mal, sales pitando y no pares hasta la
ciudad, ni si quiera pueblos cercanos, lo primero sois tu y el bebé.- Laura lo
miro afirmando con la cabeza. Normalmente discutiría, pero esta vez tenía
razón. Salió disparado hacia fuera, corriendo incluso, miró a todos lados y sin
mas la tomó en brazos y volvió al coche a toda prisa.

-¡¡¡Vamos arranca!!!- dijo
mientras subía atrás de un salto, Laura condujo a toda velocidad – Vayámonos
del pueblo, llamaremos a la policía desde las afueras- dijo y tras unos
minutos, la pequeña despertó asustada. Xavier preguntó que le había ocurrido,
ella comenzó a llorar y entre lágrimas relató los hechos de los últimos dos días…

-… el pueblo se llenó de una
niebla extraña, todos dormían cuando llegó y se marchó por la mañana… o al
menos eso contó el matrimonio que vivía al lado y que fueron los únicos
supervivientes… los niños despertaron en mitad de la noche y sin más cogieron
cuchillos, palos, hachas, sierras… y sin más mataron a sus padres… sin mas
acabaron con todo el pueblo… nosotros estuvimos en casa de mi abuela y llegamos
por la mañana… ya no había niebla… ni personas adultas… llegamos a casa
extrañados por el silencio y el matrimonio salió de su escondite, se salvaron
porque su hijo es minusválido y no puede moverse… al parecer con la niebla
llegó algo maligno, algo que les rozó, algo que los volvió locos, pero no sé
que fué…- y la niña se echó a llorar desconsoladamente, Laura encontró el
desvío a un pueblo, la niña continuó- hace un rato nos encontraron escondidos y
sin más los mataron a todos y… dios había tanta sangre…- la niña temblaba, pero
ya estaba mas calmada. Llegaron al pueblo, encontraron una comisaría y entraron
rápidamente. Xavier dejó a la niña, que había tomado en brazos, en un cómodo
sofá y entró a hablar con los policías, estos comenzaron a correr de un sitio a
otro y ha hacer llamadas para averiguar que había ocurrido. Laura llegó a la
puerta aun con el chal en los hombros y las llaves del coche entre las manos.
Miró dulcemente a la niña y la sonrió, pero ésta no la veía. Observó entonces algo
en sus ojos que la dejó intranquila, tenía unos ojos extrañamente claros y su
sonrisa, tenía una mueca que le confería un aspecto de muñeca de plástico…
falsa, fingida y sin duda retorcida…

– Bonitos ojos…-dijo Laura, muy
seria y dubitativa.

-Gracias- dijo girando sus ojos, mirándola
directamente a los ojos, pero sin mover un ápice su cuerpo, aun con la sonrisa
en los labios…

-¿De que color son?- dijo cada
vez mas asustada.

-Grises…- susurro con
tranquilidad, en apenas un segundo y aun con aquella malévola sonrisa.

-…como la niebla…- dijo
lentamente

-no deberías decir esas cosas, Xavier
ya piensa que eres una loca, si dices que yo provoqué eso lloraré y a ti te
quitará ese niño y te meterá en un psiquiátrico.

-…estabas débil, casi muerta y
ahora… mírate… noto tu poder…

-…es lo que tiene vivir de la
violencia… toco a esos niños y es como una peste… se contagian entre ellos y
terminan tan llenos de violencia que matan a quienes mas quieren… ¿a quien
quieren mas los niños…? Es una pena que no pueda meterme bajo la piel de un
adulto… son mas fuertes e imaginativos… pero no pasa nada…- un grito y unas
risas jubilosas sonaban en el parque de enfrente, los niños jugaban
despreocupados a aquella hora de la tarde…Laura los veía desde la ventana… se
acercó entonces a la niña… y de pronto esta deformó su rostro hasta convertirlo
en una retorcida mueca mas parecida a un maldito demonio del infierno… y cuando
Laura gritó el sonido no llegó a ningún sitio.

Un fuerte disparo resonó en la
habitación y vió un tiro certero en el ojo derecho de la niña. Laura cayó hacia
atrás y vió como aun la niña volvía hacia ella su rostro y seguía con aquella
sonrisa vacía.

Un escalofrío rozó su alma.

-Cariño… ¿estas bien?… al
parecer había otro superviviente en el pueblo… el cura permanecía encerrado en
la torre de la iglesia. Relató que aquella niña vino hace dos noches con un
matrimonio contando una historia horrible de que algo llegó a su pueblo con una
tupida niebla. Al parecer la dejaron con los hijos del matrimonio y estos se
volvieron locos, cada vez que tocaban a un niño a este se le ponía los ojos
grises y mataba a los adultos… a todos…

-¿Y los niños?…. ¿siguen en el
pueblo?… no vimos a nadie….

-No… los encontraron muertos… el
cura dice que les consumía algo por dentro, se volvían delgados y pálidos y
terminaban como esqueletos con una funda de piel…

-… les consumía la violencia…
ella vivía de eso… sino hubiéramos aparecido se habría muerto allí mismo…

-no lo creo, creo que estaba
fingiendo… se aprovechó de nosotros para traerla a este sitio…

Ambos se abrazaron y juntos
salieron al exterior, fuera aun había luz del sol y los niños se reían ajenos a
todo aquello.

-Durmamos aquí… iré a aparcar
bien el coche, dame las llaves.

-No las tengo… es curioso las
tenia antes en la mano, se me habrán caído con el susto

-Iré a buscarlas…- Xavier corrió
dentro y busco las llaves por el suelo, pero entonces vió las llaves asomar
bajo la manta que le habían puesto a la niña. Las arrancó de su mano delgada y
pequeña y miró extrañado las llaves, levantó la mirada y observó a su esposa.

Un balón llegó a sus pies y ella
lo tomó en sus manos. Un niño pequeño de unos 5 años corrió hacia ella y tomó
el balón de sus manos. Laura sonrió y el niño puso una mano sobre su prominente
barriguita.

Xavier observó intranquilo la
escena, algo dentro de él estalló y gritó el nombre de su esposa…

Pero ya era tarde… aquel niño lo
miró al escucharlo y su mirada y su sonrisa ya eran de niebla…                 

                                            Fin.

  • Igraine Cubillana

    IMPRUDENTE, DESMESURADA, APASIONADA, DULCE, ETEREA, MENTAL, DEMASIADO CARACTER Y MUY CAMBIANTE...ESTOY LOCA Y VUELVO LOCO A LOS QUE ME RODEAN... SI LLORAS POR QUE SE HA IDO EL SOL, LAS LAGRIMAS NO TE DEJARAN VER LAS ESTRELLAS.

  • Vive el dia de hoy como si este fuera el ultimo…

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