Mi reflejo…

Miro su piel dorada, sus curvas
anhelantes de caricias, su boca vacua de palabras, su sonrisa desdibujada, su
mirada de tormenta, su tristeza… y me pregunto… ¿quien es el carcelero de su
alma…? ¿Quién que lentamente apaga su llama?, que cruelmente arranca el color
de sus mejillas, el brillo de su mirada… miro su imagen y en mi reflejo hallo
la desconocida que siempre me acompaña…

La indecisión marca su expresión
y las nubes opacas sobrevuelan y amenazan con romper el cristal donde habita,
desde que la descubrí curiosa, asomada, mirando a través de mi gemela mirada…

Como puede uno saber cuando la
luz que busca en el camino no se encuentra delante si solo ves la niebla espesa
de la incertidumbre… de las dudas que a todos nos asaltan pero que muchos
prefieren ignorar…

EL mundo se para y solo yo siento
y respiro, solo yo miro a través del espejo y veo las sombras de sus reflejos
asomarse curiosas a sus dueños entre palabras de extrañeza y autoengaño…

-¿Lo ves?- decía uno- yo soy el
verdadero… su mundo se para y solo yo continuo despierto…

-Te equivocas….- contestó otra-
¿o es que acaso no ves que hasta las piedras tienen sombra? Aunque ellos mueran
seguirán teniendo reflejo en este falso mundo al que llamamos espejo…

Mi reflejo me mira a los ojos y
pregunta- ¿Y tú? ¿Por que no duermes como el mundo entero…?

-No sé, tal vez lo haga… pero no
quería dejarte sola… eres como mi hermana… y mi mejor amiga también… ¿A dónde
irás si yo no vuelvo?

-…tranquila donde yo vivo hay
muchos como yo… durante un tiempo seguiremos aquí o más o menos… para luego ir
desapareciendo poco a poco… pero tranquila… al fin y al cabo, todo acaba algún
día…- dijo con una sonrisa dulce y sincera.

Mi gemela seguía mis movimientos,
tratando de fingir, como siempre, que era yo… me miraba y medio divertida medio
trágica se burlaba de mi tristeza…

Miré sus ojos idénticos a los míos…
pero vacíos… miré la frialdad de su piel… el silencio que llenaba su corazón…
sin mí no habría nada… sin mí solo seria un reflejo vacío… vacua y patética
imitación de lo que era yo…

Miré mi mundo dormido y por un
momento sentí la cobardía de la soledad…

Corrí, corrí como nunca, huyendo
de todas las superficies brillantes en las que mi reflejo pudiera encontrarme y
con los ojos cerrados para no ver, ni oír su canto de sirena y no paré hasta
que mi corazón maldito parecía estallar en mi pecho…

Todo parecía tan pulimentado, tan
brillante y cristalino que maldije el gusto del hombre por las cosas bonitas…
huí a toda prisa de mi misma y mis pasos me llevaron al edificio mal alto de la
ciudad en busca de las nubes del cielo, buscando rozar la inmensidad con mis
manos… y el cielo tronó rabiosamente con tanta fuerza que notaba su atronador
eco en mi pecho…

Me asomé al borde y con vértigo
acuciado miré al suelo, allá en la lejanía…

Las nubes se cernieron sobre mi y
la lluvia comenzó a caer profusamente… en un momento, todo quedó empapado y
grandes charcos se crearon bajo mis pies…

Y bajo mí, vi mi reflejo
asomar…alargó la mano y yo también la acerqué… ser solo un reflejo no seria
peor que la muerte o la soledad absoluta… pensé.

Su mano y la mía se rozaron en el
agua y entonces vi su mirada… mi gemela vió algo tras de mi, algo que llenó su
mirada vacía y solitaria, en un momento vi tempestades en la frialdad de su
superficie plana, que le confería algo parecido a un alma… pero yo sabia que
eso no podía pasar… seguí su mirada e instantes después, me volví y vi lo mismo
que ella veía… era un hombre moreno, de pelo corto, ojos marrones y la
expresión de alguien que ha encontrado un oasis en mitad del desierto… miré su
rostro al igual que mi reflejo gemelo, me colgué de su mirada y quedé aun mas
maravillada, pues en mi corazón sentía que había encontrado a la persona que
debía encontrar…

Nuestros corazones se rozaron al
primer instante en aquella mirada intensa y solo cuando mis besos y mis abrazos
gritaron más que mi conciencia, más incluso que yo misma… aparaté mis ojos de él…

Pero ya mi reflejo miraba lo
miraba con el mismo amor y ella no apartaba la mirada… por un segundo pensé que
ella me había abandonado y ahora estaba sola… pero justo en ese instante noté
su roce en mi mano y vi su magnifica sonrisa en su cara…

Y la soledad se disipó de mi alma
y ya no importó que el mundo durmiera… pues yo nunca mas estaría sola…

Durante un momento ni si quiera
importó que mi reflejo me gritara, que me llamara y, mientras el hombre que
tenia mi nombre grabado en su destino me daba su mano y me condujera por un
mundo dormido, ella corría en pos nuestro en busca de una rendija de un reflejo
donde poder rozarme… sin embargo yo no veía nada mas que los profundos y espléndida
mirada de ojos negros que me tenia cautivada y entre susurros me contó que
hacia mucho que me observaba…

-Te vi un día de pasada…- tú te ponías
brillo de cerezas en los labios y quedé prendado y a pesar de que el mundo corría
sin mirar, yo te observaba…. Cuando el mundo paró, fuiste en lo único que
pensaba y te busqué… debía encontrarte… y ahí estabas tú tan sola que no pude
evitar querer pasar contigo el resto de nuestra existencia… solos en un mundo
dormido…

Sus labios se posaron en los míos
y su calidez fue una oleada de pasión que renovó mis ganas de vivir en un mundo
sin vida… junto a él no importaba si todos dormían, no importaba si solo yo
caminaba si caminaba junto a él.

Mientras su mano estrechara la mía…
no temía los infiernos que se podían desatar porque bajo el refugio de su
mirada todo carecía de importancia… junto a él ya no veía nada mas en aquel
mundo, que para mi se había vuelto absurdo y demasiado silencioso, hasta el
punto de crear un nerviosismo en mi alma que gritaba que la quietud era muerte…

Puede que debería haber escuchado
a mi compañera, a mi amiga, a mi hermana… pero junto a él, para mí, no había más
mundo que el que él me ofrecía…

Tal vez debí escuchar, tal vez no
debí ignorar el viento que me habría traído la voz de mi reflejo… la habría oído
gritar, llorar, aullar incluso que aquel no era el hombre que el destino había
puesto en mi camino para mí… pero yo no miré atrás y no vi sus lágrimas, ni su
pena, ni su soledad…

Si lo hubiere hecho… la habría hallado
primero confusa, buscando a su destino… luego extrañada por la ausencia del
reflejo de aquel hombre, que la había enamorado a ella también y luego la
terrible verdad reflejada en su rostro desencajado y las lágrimas de impotencia
recorrer su rostro de forma abrupta…

Supongo que habría buscado por
todos lados y en su mundo no habría hallado nada… sin embargo, habría mirado a través
del espejo y en el mío, habría visto al mismo hombre con expresión vacía, yacer
como un durmiente más… y al mirar a mi amado habría visto las palabras en su
camisa, las de su espalda escritas del revés. Enseguida habría comprendido que fué
el reflejo el que se enamoró de mi en aquel reflejo y que su amor le impulsó a
atravesar el cristal donde estaba cautivo y que lo llevó a mi…

Pero menos mal que nunca miré atrás,
ni oí sus palabras… pues ella quedó por siempre solitaria en aquel solitario
reflejo y mi amado llevándome de la mano por el tortuoso camino de una vida
mortal… una vida normal… pero a su lado, extraordinaria en todos los sentidos…
sin importar una verdad que, si no la mirabas a la cara, en realidad era… como
si nunca hubiera existido.

Y por siempre aquel reflejo seria
mi reflejo… donde me vería a mi misma cada día de mi vida… a través de sus ojos…

Anuncios

Pero él nunca contaría mis secretos…

 

Rompí el silencio con un grito
ahogado y tapé mis labios con la mano tratando de acallar un alarido que nacía más
de mi alma rota que de mi boca…

La desesperación acabó con la
poca dignidad que me quedaba en el cuerpo… él se había marchado de mi lado y por
un momento la soledad llenó mis rincones y me rasgó la fina membrana que me
separaba de la locura… Sabia que aquello era lo que debía hacer… y sabia que dolería
tal y como me estaba doliendo, pero no sabía en cuantos pedazos podría romperse
mi corazón… ¿Cómo unir los pedazos…?

Tal vez nunca…

Miré la pared en la penumbra… vi
una luz atravesar toda ella marcando la sombra de la ventana por la cual
llegaba, bañando la habitación con un brillo cegador, su coche marchaba a toda
velocidad y yo quedaba rota y en silencio….

Traté de hablar, de decir algo…
ninguna palabra salió de mi y en mi garganta traté de encontrar la causa, pero
no era ese el motivo… él se había ido… y se llevó consigo mis palabras… se
llevó mis te quiero, mis te echo de menos, se llevó mis deseos, mis dulces
pensamientos… mis sueños…. Nada había en mi, solo el silencio y el vacío y
miles de miedos… la desesperación solo emitía profundos gritos que rompían por
dentro todo a su paso… y las lagrimas llegaron como marabunta… salí de allí y
sentí el frío de la noche en mi piel, sentía como la lluvia me mojaba poco a
poco y me volvía azulada bajo el influjo de la luna que tímidamente asomaba
entre las nubes oscuras, que parecían llorar apiadándose de mi… mis lagrimas y
las suyas se mezclaron y me sentí acompañada, saboree en mis labios su salado
sabor y mi ropa mojada se pegaba a mí haciéndome sentir su abrazo… dios como
necesitaba un abrazo… un simple abrazo, un regazo en el que dejarme caer, yacer
despreocupada abandonada a aquel llanto infinito con mi lúgubre pena a cuestas
y mi dignidad perdida entre suplicas… pero ya solo estaba yo y aquel cielo en
el que hasta las estrellas parecían brillar para hacerme sentir que no estaba
sola… perdida en mi destino, que antes había sido tan claro…

Ya no veía el final del camino…
aun lo sentía tan metido bajo mi piel que ni la lluvia lo arrancaba de mi…

Temblaba… sin darme cuenta, notaba
el frío cortante y mi pelo mojado, pegado en pequeños mechones a mi cara, sentí
algo helado en mi tez , sin reconocer mis dedos apartar aquellos mechones empapados…
acaricié con ellos mis labios y mi ardiente aliento con susurros perdidos en
palabras que nunca él oiría… bajé la mano y acaricié mi rostro, mi cuello y la
piel de mi escote, notaba su helada caricia como si un extraño me tocara y caí
al suelo rota en mil pedazos, en pleno charco que mojaba mis pies descalzos, mi
vestido manchado de tierra, impregnándome de aquel aroma de mi niñez y me sentí
bañada en el llanto de la noche, acompañando mi soledad, ahogando mis penas en
sus lagrimas…  me abracé el cuerpo y por fin dije su nombre…

…él se llevó mis palabras… se
llevó mis te quiero, mis te echo de menos, se llevó mis deseos, mis dulces
pensamientos… mis sueños…. Pero mi vacío se llenó de sus recuerdos y por un
momento mi alma austera encontró la calma que tanto ansiaba, noté mi frío
cuerpo como a un extraño… apacigüé mis tempestades y respiré hondo… la lluvia
cesó en ese instante… y el viento se llevó las nubes para dejarme ver el
universo susurrar mi nombre entre palabras de consuelo…

Entré en casa y dejé en el suelo
mi ropa mojada… desnuda caminé por las escaleras hasta la inmensidad de mi desolada
cama, me introduje en ella con miedo a sentir mi soledad acrecentar en aquel
lugar que aun conservaba su esencia… pero la luna salió y llena como estaba,
iluminó mi ventana y reflejada en mi rostro calmó el dolor que me atravesaba…
las sabanas parecían losas sobre mí… pero su calor calmó la nada que hasta
entonces había afligido mi pecho y notaba en mi cuerpo el peor de los tormentos…
su ausencia…

Pero vino el sueño y noté su calido
beso… la calma llegó serena entre respiraciones profundas y entonces, solo el
silencio que reinaba, fué testigo de mi noche más amarga…

Pero él nunca contaría mis
secretos…

Olor en mi piel… Navidad, sexy Navidad….

Navidad…
sexy Navidad, nunca creí que la Navidad fuera algo sexy, no hasta que vi a
aquella exuberante mujer con aquella faldita roja y el gorrito de Papá Noel…
sus labios también de rojo carmesí eran la guirnalda perfecta a tan sensual
escena… verla en la pista de baile moviendo sus caderas y con aquel escote de vértigo
me hizo creer, que aquellos ojos de gata eran el regalo de Navidad que yo había
pedido…

Todos
la observaban… ¿como no hacerlo…? Mis colegas de oficina, con los que acudí a
aquel bar de una calle cualquiera con el pretexto de la cena de empresa, la
miraban baboseando… aquello tampoco me parecía del todo sano….

La
chica, que aparte de guapa y sensual, no hacia nada por provocar al personal,
bailaba ajena a todo junto a sus amigas. Todo fue casual hasta que nuestras
miradas se encontraron en la obscuridad de aquel local… sus ojos de gata me
miraron con media sonrisa, aquello me detuvo en el espacio y el tiempo, con tan
solo una respiración y hasta que mis pulmones no pudieron mas… entonces volvió
el sonido y el resto del mundo con él… sin duda aquella mirada gatuna sacudió
mi ser…

Entonces
ella bailó para mi… sus ojos no se apartaban de los míos y sus caderas, movidas
por la música frenética recorrían el camino de mi deseo con asombroso acierto…

Solo
tuve un segundo para captar su guiño, uno que me hizo analizar lo hasta
entonces ocurrido…

Ella
movía sus caderas y sus manos recorrieron su escote suavemente bajo la mirada
de todos… pero solo a mi miraba, cuando guiñó aquel ojo de gata, color verde esmeralda…
y sin embargo había desaparecido… entre la gente una mancha roja entre el
espacio que dejaba la muchedumbre, de refilón un gorrito rojo navideño con
aquella bolita tan graciosa que sobre salía entre la gente… iba a la planta
baja y en segundos y solo guiado por un deseo jamás sentido ni confesado, seguí
su ondeante figurar rojiza por las escaleras… al llegar a la plena obscuridad
perdí su rastro, todo el lugar olía a humo y alcohol derramado, pero entre esos
olores una fragancia a fruta fresca de verano y de flores exóticas envolvía
especialmente aquel oscuro habitáculo y mientras caminaba guiado por aquel olor,
su imagen apareció de la nada…. Apoyada sobre el quicio de la puerta y con una
sonrisa que me sacudió el alma…

Sus
labios invadieron los míos y con sumo placer me rendí a su lengua caliente y a
su sabor dulce y perenne, nunca probé unos labios así, tan húmedos que me
hicieron excitarme de forma evidente… yo me incomodé, sin embargo tu mano sin
dejar de mirar mis ojos marrones, acariciaron mi pantalón y con movimientos
cautos y certeros supiste llegar a mi objeto del placer…

Una
oleada se apoderó de mí y mil ideas agolparon mi mente… un hola tal vez… pero
tus labios no me dejaron. Traté de ser dulce… pero tus dientes me mordían y la pasión
me hacia un amante incontenible. Trataba de ser todo lo que una mujer suele
desear… pero tu no parecías una chica convencional… me dejé llevar por tu pasión
y me convertí en un lobo que contra una esquina te arrinconó y con un leve
movimiento me introduje en tu ropa interior… tu excitada, gemías y suspirabas y
yo te devoraba poseído  por el poder que desprendías…
solo un segundo y tu supiste encender mi fuego, solo un instante y te poseí
entre caricias robadas, labios carnosos y el sabor dulce de tu piel clara…

Lamí
tus pechos y lamí tus labios mientras te poseía y sentía como el huracán de mi
ser arrasaba tu cuerpo de forma apasionada… tu sentías como no dejaba rincón de
ti que no poseyera y suspirabas indefensa entre mi abrazo de fiera…

Temblé
al final… y dudé un segundo, pero tu mirada me sostuvo… unos segundos en vilo,
aun con tu respiración en mi oído… me besaste largamente y yo simplemente quedé
bloqueado, tratando de aclarar mi mente y de concordarlo con mis labios…

Te
marchaste con una sonrisa y me dejaste con la respiración entrecortada y el
cuerpo alterado… unos momentos para componerme y mientras colocaba mi camisa de
botones arrancados y limpiaba mis labios con restos del rojo de tus labios, me
miré en el espejo y recordé con sumo placer nuestro encuentro inapropiado… nada
sabia de ti… sin embargo te tenia aun sobre mi piel, te sentía, te olía,
palpitabas aun en mi cuerpo extenuado… y me recree nuevamente con tu sabor
salado, con una sonrisa que marcó en mi vida un antes y un después.

Salí
de aquel baño dispuesto a saber tu nombre y descubrir los secretos que aun
quedaron por decir en aquel encuentro inesperado…

Cuando
subí no estabas, ni tu, ni tus amigas, ni si quiera tu perfume ondeaba, ni
había rastro de tu estela sonrojada… mi amigo me miró extrañado y yo
simplemente puse una excusa y salí a la calle desconcertado…

Aquella
noche volví a soñar contigo… muchas mas vinieron después… y todavía hoy huelo
tu aroma en mi piel…

Olor en tu piel…

Miras mis ojos de gata descarada y busco el camino a tu
deseo con miedo a erratas… dos desconocidos en la noche que aprenden a besarse
y a tocarse entre miradas…

 El sendero que lleva
a tu pantalón abultado lo recorro con la sonrisa de una pantera salvaje que encontró
distracción en los baños de un bar de una calle cualquiera, donde tus labios me
besaron si decir lindezas…

Entiendo el deseo que veo en tu ojos asomar y enloquezco de
placer al notar tu lengua bajar…

Solo tú palpitas como un huracán, que sobre mi casita soplando
y soplando vas, como un lobito malo llevando en la mano mi arrebato

Acaricias entre sombras las curvas que con deseo serpenteo,
tan solo para acoplarme a tu cuerpo y que sientas entre suspiros mi piel mojada
en los dedos de tu mano cuando con descaro se meten en mis bragas

Y con facilidad pasmosa nos hayamos rendidos tras miradas y
sonrisas, a los placeres mas puros, pues no hay nada mas arrollador que dos
desconocidos en lo obscuro…

El bar hervía y tu sangre me complacía con los aromas a sexo
que de tu piel hedía y saboreaba la sal de tu cuerpo y mi mente te poseía, como
el duende que esconde sus besos entre flores marchitas

Solo necesitaba mi boca y sin embargo, todo mi ser ponía, en
poseer a un desconocido que en horas me provocaba un deseo que nunca
reconocería, ni a extraños ni a conocidos, pues lo que a mi me poseía era el
instinto mas bajo que hacia de mis pensamientos todo un pecado

Pecado de carne y saliva, de aire respirado, de sonidos
gemidos, de suspiros bienaventurados que de mi boca salía y tu respirabas con
placer y adoración decoraba el ambiente de aquella habitación…

Tus manos robaban mi piel entre besos y caricias y yo me
dejaba querer por lo que desconocía… nunca busqué el amor, nunca me quise
casar, solo aquella noche placeres quería hallar con una hombre del que nada
sabia

No quiero un hola, no quiero un adiós, ni un nombre ni un
dios, hemos venido aquí a lo que nos interesa y de ti, solo lo que tu cuerpo
expresa

Ámame con locura esta noche, una hora de extenúa pasión que
nos lleve y nos arrastre a los dos, que nos toque con su humedad y nos hagan
gemir y gritar y entre suspiro no diré tu nombre… y no me culpes amor si te
utilizo pues de ti solo quiero estos minutos… un hoy sin mañana, un ahora sin
después, un momento sin final ni por qués… solo déjame ser tu amante esta noche
y ser todo lo que deseas y lo que fantaseas… que mañana seré solo el olor que
en tu piel aun queda….

Gargolas

     

Las cosas a veces se rompen y a mi se me rompió el alma el día q desperté….

 

  Era la típica noche de verano pegajosa y con cantos de grillos de finales de junio, yo solo tenia 16 años y aun mis padres no comprendían el concepto de demasiado madura para mi edad, así que a las doce cual cenicienta me acosté en mi lecho y tras comerme el coco un rato me dispuse a dormir… Coloque la sabanas entre mis muslos, la subí para luego tapar mis pechos y sin mas cerré los ojos.

 

   El sonido de mi reloj sonaba con ritmo y al compás de mi respiración hasta que el sonido perdió definición y sonó como un simple eco resonando lejanamente… escuche entonces un toc toc en mi ventana y abrí los ojos, apreté las sabanas contra mis senos con afán de tapar mi desnudez y como si de una broma se tratase observe que llamaban a mi ventana, me levante y abrí las ventanas temerosa, lo cierto es que ya antes me había sobresaltado al escuchar ruidos en la ventana pero es que en la decimosexta planta del edificio donde yo vivía existía una gran cristalera que desorientaba a los pájaros y estos chocaban contra ella. Sin embargo nunca antes había pasado de madrugada solo de día, sobre todo al atardecer cuando el sol se reflejaba con luces rojizas y moradas y parecía otro atardecer… Sin embargo allí estaba yo, mirando por mi ventana porque alguien me había llamado, observe la ciudad fría y distante, era fácil sentir la soledad en aquellos parajes y es que desde que el único chico al que había amado, el cual había ignorado por completo mi existencia, había decidido ser feliz con una tal Sonia, que había desarrollado una talla 95 de pecho en menos de un años y que carecía de vergüenza a la hora de exhibirlo. Yo era mas corriente, mire mi senos bien torneados y deje caer la sabana a mis pies aparte entonces mi larga melena de ellos y mire a la inmensidad respirando profundamente y entonces oi un suave arañazo a escasos centímetros de mi y al abrí lo ojos y mirar hacia arriba lo vi, era una bestia gris oscura que parecía caminar por la pared como si de suelo firme se tratase y en un movimiento rápido este soltó un gruñido y agarro cuerpo por la cintura, yo comencé a gritar pero antes de que el sonido saliese de mi me hallaba a miles de metros del suelo y aquel ser que parecía de piedra, con tacto frío como un reptil, me lanzo al aire y mientras caí se acercaba rápidamente a mi para luego abrazarme contra su duro cuerpo con mayor firmeza, yo mire su rostro y al observar aquellos ojos rojos caí desmayada… solo unos minutos después llegábamos a una especie de castillo, yo decidí fingir seguir desmayada y aquel ser, al verme desfallecida decidió depositarme cuidadosamente en el suelo y ver mi desnudez cojió una capa color Burdeos y con dos movimientos delicados me envolvió en el y me deposito con delicadeza….

       Supe entonces que no quería hacerme daño, sin embargo esperé unos minutos a que marchara para levantarme y huir de allí… sin embargo volví a ver aquellos ojos rojos porque en un rincón estaba aquel ser, en la obscuridad absoluta, observándome y con una voz gutural me llamo por mi nombre… pero no por mi nombre humano…

   Volví lentamente la cabeza, pero una alarme comenzó a estallar dentro de mi y volví a correr lejos de él, pero volvió a decirlo y entonces supe que yo había vivido antes en el mundo, pero no como una humana, sino como un antiguo, la primera raza, la que descendía directamente de los elfos y los reyes que los dioses del agua, el fuego, la tierra y aire colocaron en la tierra para dominar a las bestias…  de aquellas dos razas mágicas nacieron los humanos que eran mortales y Vivian mucho menos de los 400 años que podíamos vivir nosotros. Los antiguos temimos por nuestros hijos y concentramos nuestras magias para crear gracias a los 4 elementos unos seres de piedra que protegieran a nuestra estirpe.

 

    Y aquel ser monstruoso no era otro que Tristán el jefe de la tribu de las Gárgolas que juraron lealtad a los primeros reyes y su progenie y que eran fieles a los antiguos. Sin embargo los oscuros y las bestias no soportaban no poder destruir la luz y decidieron crear una raza de demonios los considerados los primeros vampiros, mortales asesino que habían encontrado en cazar humanos su diversión principal.  Pero sabiendo que los antiguos eran poderosos y las gárgolas sus guardianes no desfallecerían en su empeño por salvar la raza humana decidieron buscar al peor enemigo de la luz y por eso, los vampiros sedientos de sangre hicieron un pacto con Romumn, el diablo original, el mal absoluto y este concedió la noche en el día a cambio de utilizarlos en su cruzada contra el bien y los transformo en los seres que todos conocemos a imagen de los humanos, solo cuando se transformaban por deseo propio dejaban ver su verdadero yo mas parecido a un animal…

El diablo solo pudo provocar un eclipse cada cierto tiempo dado que necesitaba de todo su poder para conseguir que los planetas se alinearan creando así este fenómeno, que al venir del maligno no afectaría a las gárgolas, seres creados por la luz, por lo que no podían proteger a los humanos de los monstruos de la noche, y dado que se convertían en inofensivas piedras de día, seguirían manteniendo la forma de piedra.

 

   Aquello solo duro unos minutos, todos los vampiros habían atacado a la vez los castillos de todos los reyes y masacraron a la mayoría de los humanos a los que pillaron trabajando fuera del castillo y luego fueron a por los que se encontraban dentro de los limites, ni si quiera se pararon a beber solo mataban.  Para cuando los caballeros tomaron sus armas y combatieron ya habían muerto mas del 90 por ciento de la humanidad.

    

        Pero la reina Thundercup comprendió pronto lo que estaba ocurriendo y sabiendo que había sido bendecida con la luz extrema, al ser la única reina de los antiguos y por tanto madre de toda la humanidad decidió coger su espada y clavándosela en el abdomen dejo caer su sangre bendita sobre las gárgolas y estas despertaron rompiendo el hechizo por una vez y montando sobre Tristán se lanzo a la batalla…

               -Entretenerlos hasta que llegue la luz…- grito la reina y así hicieron todas las gárgolas.

        Tristán notaba como la sangre resbalaba sobre su lomo hasta que la reina dejo de agarrase a él, entonces Tristán bajo y colocándola suavemente sobre su manto blanco la llamo por su nombre.

         La reina acaricio el rostro del jefe del clan y dijo- gracias viejo amigo, tu y tu pueblo sois los hermanos de mis hijos y como a tales os protegeré este donde este… la luz comenzó a despuntar en el firmamento y mientras su capa se volvía color Burdeos y acaricia el rostro ensangrentado de la gárgola la reina murió en sus brazos y durante unos segundos después de convertirse en piedra, esta se rompió y la gárgola se convirtió en un hombre… un apuesto caballero que aferraba a su reina contra sus corazón de piedra, las lagrimas cayeron por su rostro y callo sobre su amada y en ese momento la magia que rodeaba a todas las cosas se materializo y con la voz de una niña pronunció….

 

        -En el destino de los hombres la reina debe estar y en el destino de la gárgola esta protegerla, si en esta vida vuestras almas no se unen en otra se unirán… ten fe Tristán porque algún día tu reina renacerá y esta escrito que juntos a la oscuridad venceréis, encuéntrala gárgola, aunque como regalo la sangre de la reina en tus venas esta y por tanto en vez de en piedra en un caballero te convertirás….

 

      La luz inundo todo y todos los vampiros ardieron o estallaron en el firmamento a excepción de tres de los mas grandes y peligrosos que soportaron los primeros rayos y se escondieron en las cavernas de uno de los castillos… Todas las gárgolas supervivientes volvieron a su estado de piedra en los alféizares de los castillos, solo unos pocos sin embargo gracias al sacrificio de la reina el mayor peligro de la humanidad había sido prácticamente exterminado… hasta hoy.

 

        El caballero Tristán al descubrir que la balanza del bien y del mal perdía su equilibrio y que estas se inclinaban por la oscuridad recurrió al antiguo oráculo de los elfos,  de la mágica isla de Avalon  y gracias a la piedra roja de la montaña del dragón oscuro levanto las nieblas llegando hasta el ultimo reino de los antiguos, donde aun descansaban nuestros padres y estos le dijeron que el alma de la reina había vuelto a la tierra, había renacido en una humana y que esta debía ser puesta a salvo e inculcarle los conocimientos que antes tenia y despertar en ella los recuerdos y la magia de la reina y todo la condujo a ella….

 

           -Thundercup… -y con los primeros rayos del sol la bestia salio de las sombras y antes mis ojos se convirtió en el caballero que ella vio antes de morir-… mi reina

   

          Así fue como lo recordé todo, aunque sin dejar de ser yo, por eso ahora Tristán me enseña a luchar y lanzar conjuros durante el día, aunque debo compaginarlo con los estudios y de noche salgo a luchar con las gárgolas contra las fuerzas del mal…

 

                                             Continuará…

 

 

  • Igraine Cubillana

    IMPRUDENTE, DESMESURADA, APASIONADA, DULCE, ETEREA, MENTAL, DEMASIADO CARACTER Y MUY CAMBIANTE...ESTOY LOCA Y VUELVO LOCO A LOS QUE ME RODEAN... SI LLORAS POR QUE SE HA IDO EL SOL, LAS LAGRIMAS NO TE DEJARAN VER LAS ESTRELLAS.

  • Vive el dia de hoy como si este fuera el ultimo…

    diciembre 2017
    L M X J V S D
    « Feb    
     123
    45678910
    11121314151617
    18192021222324
    25262728293031